Emprender en solitario o con otras personas, ¿crees que puede ser posible?

Cuando se trata de emprender una nueva actividad es importante tener bien claro cómo vas a desarrollar esa idea de negocio. La gestión de una empresa de nueva creación conlleva ciertos niveles de conocimientos de aspectos propios del ámbito empresarial y las finanzas. Es necesario saber cómo controlar los gastos, las finanzas, los impuestos, la gestión de cobros y pagos, etc.

Está claro que con un buen master en finanzas para emprendedores puedes tener cubiertas muchas de esas materias pero no todo se basa en estas gestiones. Es importante que tengas claro quienes van a ser los socios que formen parte de tu proyecto y te acompañen en la aventura de emprender.

Emprender en solitario o con otras personas, ¿crees que puede ser posible?

¿Es mejor emprender solo o con otras personas?

Una de las principales cuestiones que muchos emprendedores se plantean cuando comienzan su andadura es si es mejor que emprendan en solitario o que emprendan junto con otros socios.

A la hora de decidir que opción es mejor, los emprendedores deben valorar ciertos aspectos como:

  • Busca partners que puedan aportar valor a tu empresa. Uno de los valores más importantes para cualquier organización son las personas que hay detrás. Aliarte con un buen socio puede llevarte al éxito, pero si te unes a personas que no aportan algo diferenciador a la empresa es probable que finalmente sean más un lastre que una ayuda.
  • Especialización. Un aspecto importante que debes tener en cuenta a la hora de elegir a tus compañeros de viaje es que cumplan una función específica en la estructura de la empresa. Si tu fuerte es la tecnología, tus socios deberían cubrir otras áreas como la relativa al marketing, las ventas o la administración y finanzas. Sin duda, solo así podréis organizar el trabajo de forma racional y asegurar el buen funcionamiento de la empresa.
  • Las cuentas claras. Cuando en tu negocio participan otros socios, debes tener en cuenta que los ingresos que tenga la empresa deben repartirse entre los gastos propios de la estructura y los pagos de nóminas de los socios. Este punto debe quedar muy claro para que no surjan problemas o roces.
  • Volumen de actividad. En función del volumen de actividad de la empresa y del nivel de demanda que tenga, es posible que necesites contar con más profesionales que te ayuden en la actividad o que puedas sobrellevarlo todo en solitario. Este es un aspecto determinante a la hora de tomar la decisión sobre si es mejor emprender en solitario o con más personas.
  • Diversificación. Aunque tengas un profundo conocimiento de la actividad que desarrolla tu empresa, es posible que tengas la oportunidad de ofrecer servicios complementarios que demandan tus clientes pero que tú no controlas al 100 %. Por ello es importante que tengas en cuenta en estos casos la importancia de contar con partners especializados en estos servicios que puedan ayudarte a diversificar y ampliar el rango de proyectos que puedes asumir.

Como puedes comprobar la decisión final estará condicionada por diversos factores que tendrás que valorar en función de las características particulares de tu empresa. Lo que si está claro es que tanto tú como tus socios deben tener la formación adecuada para poder controlar todos los ámbitos de la empresa sin riesgos. La formación continuada y en todo momento es una tarea necesaria para los emprendedores.

Hay muchas escuelas que pueden ofrecer formación especializada para emprendedores, como es el caso del Instituto de emprendimiento donde puedes recibir formación de actualidad para tener los conocimientos y la experiencia que se necesita para la puesta en marcha de un nuevo proyecto empresarial.