¿En qué tenemos que basarnos para elegir un convertidor de vídeos?

¿En qué tenemos que basarnos para elegir un convertidor de vídeos?

Encontrar un programa para convertir videos puede parecer algo sencillo, y más teniendo en cuenta todas las opciones que hay en el mercado. Es una buena opción por si acaso tienes un formato no compatible con el dispositivo con el que se quiere compartir (por ejemplo, en el caso de que tengas un teléfono móvil y no se pueda ver en el PC). Por otra parte, también puede ser muy interesante si el tamaño del fichero es demasiado grande y quieres reproducirlo, o subirlo a la red.

Sin más preámbulos, vamos a analizar algunos de los criterios que deberías tener presentes a la hora de elegir el mejor programa de conversión de vídeo:

Criterios para elegir un convertidor de vídeo

Facilidad de uso

Hay que intentar encontrar el equilibrio entre la complejidad y la cantidad de opciones. Lo interesante sería que el programa fuese lo más completo posible, que contase con una larga serie de funciones y que estas se pudieran identificar con facilidad. Es cierto que necesitaría de un determinado tiempo para que nos conozcamos todas las opciones, pero la curva de aprendizaje debería ser rápida de recorrer.

Rapidez de conversión

Por otra parte, la conversión también debería ser lo más rápida posible. No obstante, hay que considerar que el tiempo de una conversión está unido también a otros factores que no tienen nada que ver con el programa, como puede ser la duración, el tamaño del fichero, así como la potencia de nuestro procesador.

En cualquier caso, una conversión de vídeo es un proceso que necesita bastantes recursos de procesador, y de una determinada cantidad de memoria RAM para que funcione a la par. Si alguno de estos factores falla, todo fallará.

Compatibilidad con el formato

Obviamente, también habrá que comprobar que el conversor sea compatible con el formato en cuestión. Tendrá que ser compatible tanto con el formato de origen (es decir, que lo cargue el programa), como con el formato de salida (que se pueda convertir al formato que queremos).

Si no pudiéramos por alguna razón, deberíamos mirar si existiese una actualización que lo permitiese.

Algunas funciones de edición

Si estamos buscando un convertidor, es muy probable que tampoco nos interese mucho poder editar el vídeo, pero no estaría de más que el programa nos permitiese llevar a cabo algunas funciones, aunque fueran sencillas. Quizá pueda ofrecernos funciones de recorte, de rotación, de edición de sonido…

Esto es opcional, pero puede resultarte muy práctico.

Coste

Por supuesto, el coste del producto debe considerarse. En el mercado existen diferentes intervalos de precio para que podamos sopesar.

Lo interesante es hacer un presupuesto pensando en lo máximo que podemos gastar y en las prestaciones que necesitamos que tenga el programa. Hoy en día, gracias a la gran cantidad de opciones disponibles, no hace falta gastarse mucho dinero en este tipo de software -> Lo podemos encontrar más barato de lo que nos creemos.

Sigue estos consejos y podrás hacerte con un buen programa para convertir.