Vende tus productos hechos a mano en Etsy: el caso de Oitenta

Etsy es una de las webs de comercio electrónico más populares de la red. Desde su lanzamiento en 2005 ha crecido hasta alcanzar los 603,7 millones de dólares en ingresos, generados gracias a sus decenas de millones de usuarios registrados. Su éxito radica en la especialización: se centra en servir de plataforma de exposición para productos de artesanía, objetos vintage (más de 20 años) y trabajos realizados o customizados a mano. Podemos encontrar desde juguetes hasta joyería, y cualquiera puede abrir su propia tienda en apenas unos minutos y comenzar a vender sus creaciones por todo el mundo.

Vende tus productos hechos a mano en Etsy: el caso de Oitenta

La apertura de la tienda es muy sencilla, basta con crear una cuenta en su página, completar la información sobre la ubicación de la tienda y el tipo de moneda de la misma. Hecho esto, elegiremos un nombre para nuestro espacio, crearemos el primer anuncio que verán los visitantes y detallaremos las formas de pago y facturación. A partir de aquí, cada nuevo producto que queramos anunciar en la plataforma nos costará aproximadamente 0,18 € (0,20 USD) y su anuncio tendrá un intervalo de validez de cuatro meses o hasta que se complete la venta del artículo. En el momento de la venta, Etsy aplica una comisión del 5% al precio (incluyendo los gastos de envío) y, en el caso de haber aceptado recibir los pagos a través de Etsy Payments, una tarifa como procesador de 30 céntimos más el 4% del total.

Si nuestro producto encaja en el espacio de venta de Etsy, esta plataforma es la mejor opción para darle visibilidad online 24/7 sin tener que crear y mantener una página web o dar de alta una pasarela de pago con una entidad bancaria. Además, para aquellos para los que el trato con el cliente no sea su fuerte, la venta online también conlleva otra ventaja en el proceso de venta, al tener más tiempo e intimidad para trabajar la relación con los potenciales consumidores. Eso sí, la venta, como el póker, es un juego de información incompleta, y no poder evaluar las reacciones del cliente cara a cara puede ser una desventaja.

Con la intención de ayudar a dar los primeros pasos a los interesados en este espacio de venta, nos hemos puestos en contacto con Oitenta, una empresa coruñesa de diseño y creación artesanal de mobiliario y objetos únicos y personalizados, para que nos hablen de su experiencia. Rafael Fernández, su diseñador y makeraterrizó en Etsy en 2010, pero no fue hasta seis años después cuando empezó a tomarse en serio la plataforma, tras escuchar las cifras que le generaba al dueño de una conocida y tradicional tienda de mobiliario de su ciudad. En apenas tres meses, Rafael había publicado más de 20 entradas en su tienda y ya gestionaba los primeros pedidos. “Fue sorprendente la respuesta recibida. En muy poco tiempo recibimos un buen número de consultas, me gusta y visitas a nuestros productos”, comenta.

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>>>>>>>>>>Fuente: Vimeo

Oitenta dedicó tiempo y recursos para atender y mejorar la tienda cada día. El aspecto y el posicionamiento en las búsquedas internas hacen que invertir en factores como la selección de títulos y la creación y optimización de imágenes sea crucial. “Empezamos con una selección de fotografías muy cuidada para cada producto, intentando mantener cierta coherencia en el estilo entre imágenes”, nos dice Rafael; “el producto, como lo haría en un escaparate físico, atrae la atención del cliente gracias al impacto visual”. También destaca la importancia de la selección de palabras clave que se anticipen a las búsquedas que pueden hacer los usuarios, ver cómo se posicionan productos similares y analizar las fortalezas (y defectos) de otras tiendas que nos llamen la atención. Nada muy alejado de la situación que afrontan la mayoría de los emprendedores clásicos.

Es cierto que, como todo lo que se relaciona con el comercio electrónico, hay que atender la tienda diariamente para mejorar continuamente el posicionamiento y la presencia en Etsy; el aprendizaje, la actualización y el trabajo constante son de obligado cumplimiento, pero “al final, todo el esfuerzo invertido vale la pena cuando compruebas que tu tienda recibe visitas de todos los rincones del mundo y tu pequeño proyecto empieza a distribuir paquetes a Canadá, Alemania, Hong Kong o Estados Unidos”.